50 años promoviendo el Derecho a la Salud de las Mujeres

Desde 1987, cada 28 de mayo ciudadanía, instituciones públicas y organizaciones que como medicusmundi bizkaia trabajan por la defensa del derecho a la salud, conmemoran el Día Internacional de acción por la  Salud de las Mujeres.

Y es que aún hoy en día, los datos arrojados por  la Organización Mundial de la Salud (OMS en sus siglas),  de la cual medicusmundi es un Organismo Consultor, desvelan que el 52% de las defunciones maternas (cada día son 800 las mujeres que fallecen) durante el embarazo, parto o postparto se deben a causas prevenibles. Cada año 270.000 mujeres mueren a causa de un cáncer cervicouterino y 1 de cada 3 mujeres de entre 15 y 49 años sufre violencia física y/o sexual dentro o fuera del hogar.

Merece la pena por tanto, repasar cómo ha enfocado medicusmundi bizkaia, durante estos cincuenta años, el trabajo por la mejora de la salud de las mujeres: qué metas hemos contribuido a alcanzar las personas socias junto con las instituciones públicas y privadas que nos apoyan y cuáles son los retos que como organización tenemos aún por delante.

Desde el principio de su andadura y siempre fortaleciendo los sistemas de atención primaria en salud, medicusmundi bizkaia se planteó como uno de sus objetivos primordiales, la reducción de la mortalidad y morbilidad materno infantil.  En los diferentes proyectos, se priorizaba la atención a los problemas específicos que tenían las mujeres por el hecho de ser mujeres, centrándose de manera primordial en todo lo relacionado con el ciclo reproductivo.  Así se ha favorecido, por ejemplo, la mejora de la atención prenatal, promoviendo que las mujeres reciban las 4 visitas recomendadas por la OMS para prevenir problemas de salud. También, se ha incidido en que los partos sean asistidos por personal cualificado, tanto en centros de salud como apoyando el trabajo de las comadronas tradicionales, en países tan diferentes a nivel político y cultural como Guatemala, Honduras, Guinea Bissau o Chad.

El Informe de 2015 “La salud en la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria”, elaborado por medicusmundi, Prosalus y Médicos del Mundo, subraya que, si bien el Objetivo de Desarrollo del Milenio 5 centrado en la mejora de la salud materno infantil dista mucho de alcanzar los niveles previstos, la tasa de mortalidad materna ha descendido a casi la mitad entre 1990 y 2013.  Estos datos demuestran que la labor realizada ha tenido un impacto positivo y esperanzador.

No obstante, otros datos como la tasa de embarazos adolescentes, que apenas ha variado desde 1990, dejan entrever las debilidades de este modelo de atención. Precisamente, cada 28 de mayo se alza la voz para reivindicar el Derecho a la Salud como un Derecho Humano de las Mujeres.

Este énfasis resulta fundamental pues ha quedado demostrado que la subordinación de las mujeres, los roles que les han sido tradicionalmente asignados así como la falta de poder de decisión sobre su propia salud, en especial en materia de sexualidad y reproducción, constituyen factores de vulnerabilidad con impactos negativos en su salud.

Hablar de Derechos Humanos supone que las niñas y las mujeres han de convertirse en protagonistas, que los poderes públicos han de velar por garantizar su salud y que la sociedad en su conjunto es responsable de su respeto.

¿Cómo se ha traducido este cambio de enfoque en los proyectos en los que participa medicusmundi bizkaia?

Por un lado, en Guatemala, Honduras o República Democrática del Congo, se ha apostado por el fortalecimiento de los sistemas sanitarios públicos, de las instituciones y de la sociedad civil en materia de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, haciendo especial hincapié en la violencia de género y en los embarazos adolescentes. Además de seguir trabajando con los diferentes ministerios de salud, se colabora con entidades de la sociedad civil que también trabajan por la salud de las mujeres, aumentando las  actividades de incidencia política.

En Ruanda, se ha apostado por un proceso de empoderamiento de mujeres antiguamente usuarias de Centros Nutricionales y que, hoy en día, trabajan en 7 cooperativas. Además de haber mejorado los estándares de nutrición en sus familias y sus comunidades, las cooperativistas han ido identificando y decidiendo, con el paso de los años, qué cuestiones de salud era necesario trabajar.

Asimismo, conocedoras de que las circunstancias en las que las personas nacen, crecen, viven y envejecen tienen un impacto directo en su salud,  se ejecutan, en los 4 países mencionados, proyectos de salud medioambiental, defendiendo notablemente el Derecho al Agua y al Saneamiento.

Conscientes de que vivimos en un mundo globalizado con problemas similares, los proyectos de Educación para el Desarrollo han ahondado también en las vulneraciones del Derecho a la Salud. Mención especial merece el trabajo desarrollado en materia de Violencia Simbólica.

Por último, quisiéramos destacar que el éxito de estos procesos depende de la voluntad y compromiso político, con legislación y dotación de recursos humanos y económicos que aseguren la salud de cada una de las mujeres.